Abrimos las ventanas de Córdoba: Antonio

(19/09/16)
Abrimos las ventanas de Córdoba: Antonio

Hola a toda la familia trinitaria. Desde el día que me comunicaron, allá por julio, que había sido la persona elegida para hablar sobre mí en esta página me siento muy alegre y emocionado.
¿Quién soy? Soy Antonio Arenas Pavón el portero de “mi cole”, el colegio Santísima Trinidad Trinitarios Córdoba. Nací un 24 de febrero del año 1962 en el lecho de una familia humilde que vivía en un pueblo del sur de Córdoba llamado Aguilar de la Frontera. Mi padre, Antonio, un hombre trabajador y honrado donde los haya y mi madre, Manuela, para mí la mejor persona del mundo la cual me crió y me condujo por el mejor de los caminos, formaban un matrimonio de trabajadores del campo, echaban jornadas que duraban de sol a sol pasando todos los sacrificios que hicieran falta para poder sacarnos a mí y a mis hermanas adelante, objetivo que cumplieron sobradamente antes de que el señor los eligiera para tenerlos a su lado.
En el año 1974, año en el que mi padre cae enfermo, tuve que empezar a trabajar para ser yo ahora el que trajera a casa el único sueldo, esta situación me llevó a tener que abandonar el colegio con tan solo 12 años. Empecé a trabajar en el mundo de la hostelería, gremio al que le debo mucho de lo que hoy en día soy y de las cosas que he conseguido en mi vida por eso a día de hoy lo sigo llevando dentro de mí.
En 1990 tomó una importante decisión junto al amor de mi vida, mi mujer Trini, y es la de casarnos y crear una familia. En el día de hoy somos cuatro ya que tenemos dos hijos, Pablo y Antonio, los cuales nos hacen ser muy felices. Los dos son universitarios cosa que me hace sentirme aún más feliz y orgulloso dado a que yo no tuve la posibilidad y ellos si la están pudiendo aprovechar.
Después de casarme yo seguía trabajando en la hostelería en la cafetería Don Pepe, la cual pienso que tengo que nombrar ya que le debo mucho en mi vida.
Con el pasó de los años iba aumentando mi sensación de cansancio y no paraba de pensar que me estaba haciendo mayor para esta profesión, no había día que no me levantara pidiendo el deseo que me tocara la lotería y ese deseo llegó el 28 de marzo de 2005 día en el que me incorporé a trabajar en el colegio y en el convento de los Trinitarios después de pasar la entrevista con el Padre Alaminos, director y superior de la comunidad a parte de una gran persona.
No tardé mucho tiempo en darme cuenta de que estaba en mi casa, esto se debió a lo bien que me acogieron todos mis compañeros, incluyéndome rápido en esta gran familia trinitaria, a la demostración de cariño por parte de alumnos y padres que a día de hoy siguen transmitiéndome y por supuesto a la comunidad, que me hacen llegar su cercanía y apoyo en todo lo que necesito. Desde aquí quiero transmitiros a todos lo que os quiero y daros las gracias por todos estos años juntos y los que nos quedan. Quisiera también dar las gracias al colegio Trinitarios Córdoba por acordarse de mí y darme la oportunidad de expresar mis sentimientos a todos ustedes.
Para despedirme le pido a la Santísima Trinidad y a San Juan Bautista de la Concepción que os de salud y fuerza a todos y que me la dé también a mí para poder seguir con mi compromiso de cuidar de mis niños y niñas y de la Familia Trinitaria en general.
Un fuerte abrazo.
Antonio “El Portero”





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